EEl encuentro entre Samantha y Cyril es uno de los encuentros más lindos del año. Otra vez dos directores hacen de las suyas en una película llena de amor y sentimientos entre seres que se conocen por pura casualidad.
Thomas Doret interpreta al jovencito que escapa de su pueblo en busca de su papá, un tipo como cualquiera pero que no quiere saber nada de un chico y menos de sus problemas.
Cyril es un personaje falto de afecto, huraño, tal vez antisocial y del que se sabe poco de su pasado. En su huída conoce a la peluquera del pueblo, la actriz Cecile De France en la piel de Samantha. Entre los dos harán un viaje de casa en casa buscando desesperadamente un poco de comprensión y, claro, amor.
Mientras transcurre la cinta, la historia y los personajes van transmitiendo cierta esperanza sobre el futuro de ellos y tal vez hasta una sensación similar con el nuestro.
Los sexagenarios belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne hacen un grandísimo trabajo detrás de las cámaras que se mueven durante el verano europeo con total naturalidad y frescura aprovechando la calidez de la trama y del clima en sí. Sin obviedades, sin explicaciones ni subrayados de más.
Un film ideal para salir con una buena sonrisa dibujada en el rostro, buenas sensaciones y grandes esperanzas.