¿Cómo llegué hasta acá? Curiosa presentación la de 878 Bar, otro reducto secreto de la cada vez menos misteriosa Villa Crespo, un barrio donde en cada cuadra que se camina uno corre el riesgo de quedar preso por el amor a una nueva propuesta gastronómica. El caso de 878 Bar es más o menos conocido, hace ya seis años que está allí en el mismo lugar, pero los habitués o los que oyeron hablar de él no están muy seguros de saber exactamente dónde está. Sí, puede sonar extraño, pero es la realidad, nadie se atreve muy bien a decir dónde queda exactamente el bar. No son pocos los que prefieren mantenerlo oculto.
Siguiendo la misma línea de pensamiento, la calle Thames –y Loyola– a esa altura no está muy bien iluminada, sobre ese lado hay una panadería y un par de comercios más. Ahí, donde dice 878, la vivienda no transmite nada, al contrario de lo que se estila para un reducto comercial, la puerta gris de doble hoja no invita a pasar. El que sí te invita a pasar es el portero, un calvo enorme que casi siempre está acompañado por un agente de la Federal que le da charla mientras dura su turno. La presencia del agente hace que uno pueda dejar el auto en la calle con tranquilidad. Mirando con desconfianza, se abre la enorme puerta de madera gris, son dos hojas viejas que, una vez abiertas, invitan a pasar. Es que apenas das un paso dentro de 878 Bar, ahí nomás, a unos metros, se ve imponente una larga barra en la que, a simple vista, se destacan más de 100 tipos de whiskies, whiskeys, bourbons y maltas de Escocia, Las Islas, Irlanda, Gales, Inglaterra y los Estados Unidos. Sobre precios, mejor no hablar: los importados suelen ser todos caros para el bolsillo argentino, pero en el bar de la calle Thames parecen no saberlo, pues el listado tiene precios extremadamente competitivos. A esta increíble oferta hay que agregarle la interesantísima habilidad de los bartenders de la barra: además de la oferta de los clásicos de la coctelería –a cargo de Elisa Cardinali y Badhir Maluf–, como el Bloody Mary, martini seco, gin tonic o Tom Collins, hay que sumar la capacidad del mendocino de la barra para inventar drinks con onda y al paso –en especial, uno de Jägermeister, Jack Daniel’s y almíbar, una bomba. La mayoría de los tragos y cócteles rondan los 30 pesos. Mientras la vista recorre la larga lista de etiquetas de vinos y espumantes que propone la carta –cerca de 100–, según algunos entendidos, de las mejores cartas de BA, 878 Bar propone al amante de los vinos cinco opciones por copa en pizarra, que cambian cada dos semanas a elección del sommelier Julián Díaz. Habitualmente, tienen la opción de un Malbec, un Cabernet, un Syrah o una variedad menos tradicional, y dos blancos, como pueden ser Chardonnay, Torrontés o Viognier. Sobre la cocina del reducto de la calle Thames, es de público conocimiento la soberbia hamburguesa con menta y cebolla, con sabroso queso cheddar, panceta, tomate, mayonesa de aceto y salsa barbacoa ($32). La responsable de la cocina, en manos de Magalí Zanchi, recomienda acompañar el plato con una guarnición de papas cuña al horno perfumadas con tomillo natural de la casa.
Entre las entradas, se destacan las croquetas de pollo (especialidad brasileña a $18), la tarta de camarones, puerros y panceta ($25), los pinchos de mollejas y papas a la mostaza ($30) y los huevos a la plancha con aceite de trufas ($25). Entre las ensaladas, las mujeres enloquecen con la Invierno 1, con calabaza grillada, queso de cabra, brotes y verdes ($27). Entre los principales, se destacan la pesca fresca a la sartén (algunos usuarios de Guía Oleo destacan este plato, $38), la trucha rellena de espinacas y acelgas ($42), el bife de chorizo de 220 g acompañado con humita gratinada ($50) o los ravioles de calabaza y almendras con oliva y romero ($37). Los dos risottos son excelentes, el de hongos y aceite de trufa ($37) y con frutos de mar ($40). Terminando la velada, se recomiendan dos postres, la crème brûlée de torrontés ($20) y el flan (12 huevos) con dulce de leche Chimbote y crema de leche ($20). ¿Demasiado? Bueno, en 878 Bar se puede elegir Nespresso Leggero, Ristretto y Decafeinato ($10). Para los exquisitos que aprecian hacer humo, los domingos y lunes el bar ofrece un salón privado para despuntar las ganas de apreciar un cognac o una malta con alguno de los elegidos de la carta de habanos.
JR878 BAR
Thames 878
Villa Crespo
Tel.: 4773-1098
Horario: todos los días desde las 20 hs. hasta el cierre
Aceptan tarjetas de crédito.
www.878bar.com.ar