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“Hay Congo para rato”, dicen algunos esperanzados en que los últimos cambios de vecinos no lo dejen solito al Congo Bar de la calle Honduras, hoy casi único oferente de un servicio de coctelería de primera calidad. La cocina no tiene nada que envidiarle, hay 5 platos principales, entre los que se lucen el ojo de bife de 300 gramos –un lujo en estos tiempos–, el salmón rosado con verdes y costra de sésamo, el cordero al Malbec y el pollo relleno. “Los que vienen de copas siguen por el living, comen muy bien en un ambiente cálido y con muy buena música”, explica el mánager del local. La música ambienta y sostiene a los comensales de un ambiente a otro: adelante, el living; enseguida, una larga barra; y ahí nomás, a decidir si se pasa a las mesas o al acogedor patio donde chisporrotean dos fogatas frente a las mesas, bien provistas de mantas, que hacen de cualquier velada una noche inolvidable de tragos, comidas y la mejor música provista por cuatro DJ que se turnan noche tras noche, como los jueves, viernes y sábados con Ezequiel Lodeiro y los viernes tarde con Dany Nijensohn cuando se trata de subir con música electrónica.Mojito Man
¿Un café? No, mejor un “mojito ristretto”, sorprende la respuesta, aunque, después de probarlo, te aseguro que dejará de ser una sorpresa. Es que para sorpresa de los que no creen nada, este trago, especialidad de Hannibal, el bartender (o jefe de barra, o Jani) de la lujosa barra de Congo Bar. Todo comenzó en 2009, cuando Aníbal Montano (26) era un gran lavador de copas que hacía buenos tragos. No duró mucho ahí, los tragos le salían naturalmente. En tres meses, demostró que no solo podía llevar a buen término un cóctel clásico, sino también llevar como Dios manda una barra, una de esas que no abundan, buen alcohol, buenas marcas, buenas combinaciones y, por sobre todo, mojitos varios que provocaban idas y vueltas a la caja. A partir de su experiencia y un paso por la Universidad del Cocktail, la barra del Congo comenzó a tomar vuelo. Los que antes venían de levante ahora no se perdían la oportunidad de quedar bien invitando una de las obras de Hannibal y los barmen de la calle Honduras. “Nuestro secreto es utilizar frutas frescas, nada de líquidos extraños que te tiran abajo un buen licor, ron, whisky o gin. Después hay que acompañar con licores nobles, bien hechos, bien estacionados, para finalmente, con una buena, mano lucirse con la coctelera y la cuchara; por ejemplo, cuando hacés un mojito, la menta tiene que ser fresca, con hojas bien aromáticas, para luego colocarlas en el vaso sin lastimarlas con cortes o maltrato. Puede sonar exagerado, pero después de probar un mojito me contás”. Así explicó brevemente el trato en su trabajo quien sueña con viajar algún día a la India –a trabajar– y poder recorrer la tierra donde “se consume whisky como en ningún otro lugar del mundo, en cantidad y calidad”, explica, y agrega: “En este trabajo, es lo mejor que te puede pasar”.Congo Bar Honduras 5329, Palermo Tel.: 4833-5857 e-mail: congobar@fibertel.com.ar Precio de los cócteles, alrededor de 30 pesos Abierto de martes a sábado, de 20 hs. al cierre (entre las 2 y las 4 de la mañana, aprox.) Solo efectivo Mojito Ristretto, 2 oz de Baccardi Blanco Primero se colocan algunas hojas de menta al fondo del vaso largo. Se le agrega azúcar y se mezcla suavemente con la cuchara junto con el licor de café y el Ristretto frío. Ahí nomás, se va el dash de soda, luego el hielo y por último las 3 onzas de los Baccardi. Se decora con más hojitas de menta y una rodaja de lima. Una maravilla para disfrutar. |
Congo Bar
El reino del Mojito
Hace no mucho tiempo, el bar era reconocido por el ambiente de sus after hours. Hoy, es un reducto perfecto para ir a tomar tragos con amigos y para, cuando llega la noche, comer saludablemente en la barra, en el living o atrás, en un patio con fogatas y una barra especializada en mojitos y tragos bien armados.



















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